En los Jardines Vaticanos se inauguran una escultura de mármol y una placa conmemorativa en presencia del Presidente de la República de Portugal

 En los Jardines Vaticanos se inauguran una escultura de mármol y una placa conmemorativa en presencia del Presidente de la República de Portugal

«Encuentro» entre arte y fe

La escultura titulada “Encounter -Encontro”, obra del arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira, fue inaugurada en los Jardines Vaticanos, la mañana del jueves 24 de septiembre, por la Presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, sor Raffaella Petrini, en presencia del Presidente de la República de Portugal, S.E. António José Martins Seguro.

La escultura antropomorfa, realizada en mármol blanco, representa una estilizada figura esbelta y ha sido instalada en un punto elevado de los Jardines Vaticanos, junto a un olivo, con la mirada dirigida hacia la cúpula de la Basílica de San Pedro.

La obra había sido expuesta en el jardín de la Abadía de San Giorgio Maggiore, frente a la Plaza de San Marcos, con ocasión del Pabellón de la Santa Sede en la Bienal de Venecia de 2023, y formaba parte de un conjunto de doce esculturas, dos de ellas realizadas en mármol y las restantes en madera.

Entre los presentes en la ceremonia se encontraban el Cardenal José Tolentino de Mendonça, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación; la Embajadora de Portugal ante la Santa Sede, S.E. la señora Maria Amélia Maio De Paiva; y la doctora Barbara Jatta, Directora de la Dirección de los Museos y Bienes Culturales.

A continuación, el discurso de la Presidenta de la Gobernación:


Doy la bienvenida al Presidente de la República de Portugal, S.E. António José Martins Seguro, y a la Delegación presidencial;

al Cardenal José Tolentino de Mendonça, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación;

a la Embajadora de Portugal ante la Santa Sede, S.E. la señora Maria Amélia Maio De Paiva, y a la Delegación Diplomática que la acompaña;

a la doctora Barbara Jatta, Directora de los Museos Vaticanos;

a la doctora Maria Emanuela Bruni, Presidenta de la Fundación MAXXI;

a la doctora Lorenza Baroncelli, Directora de MAXXI Arquitectura y Diseño Contemporáneo;

al doctor António Choupina, Director de Arquitectura de la Fundación Serralves;

y, naturalmente, a todos Ustedes aquí presentes.

Es para mí un gran placer que nos encontremos hoy en los Jardines Vaticanos para inaugurar la escultura «Encounter» («Encontro»), una obra que ha pasado a formar parte de nuestro espacio aquí, en el Vaticano, y, así lo esperamos, también de la vida de quienes lo recorran.

 


Esta obra representa un momento importante, el encuentro entre el arte, los Jardines del Papa y la comunidad. Ya no pertenece únicamente al artista que, con su maestría, la creó, el arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira, sino también a todos nosotros, que podemos interpretarla y percibir las motivaciones que dieron origen a su creación.

 


Con su emplazamiento en los Jardines Vaticanos y la mirada dirigida hacia la cúpula de San Pedro, la escultura invita a comprometerse con el cuidado de la Casa Común y a promover una cultura del encuentro.

 


En particular, con su participación en la Bienal de Venecia de 2023, el artista quiso concebir un modelo de “arquitectura fraterna”, en el que todos los espacios fueran accesibles a todas las personas y cada una pudiera encarnar a toda la humanidad.

 


También las dimensiones de la placa que hoy instalamos, un metro de largo, 30 centímetros de ancho y 4 centímetros de grosor, quieren representar un momento de “encuentro” con el simbolismo bíblico de los números. El metro de longitud representa la unidad y la plenitud, con la presencia de un solo Dios y la referencia al número cien, enunciado en el Evangelio de Mateo en la parábola de la oveja perdida, en la del sembrador y en la recompensa de la vida eterna.

Los 30 centímetros de ancho remiten a la Trinidad y a la madurez. Treinta, en efecto, es la edad en la que Jesús comenzó su vida pública, tres son los sacramentos de la iniciación cristiana, y el número tres recuerda también el día de la Resurrección.

Por último, los cuatro centímetros de grosor evocan a los cuatro evangelistas, las cuatro virtudes, los puntos cardinales y las cuatro estaciones.

Un rico simbolismo que hace de esta obra una pieza única. El deseo es que todos aquellos que tengan la oportunidad de contemplarla se sientan, a su vez, alentados a ser portadores del mensaje universal de fraternidad que refleja constructores de puentes y artesanos de paz, en la búsqueda incansable de ese bien común que, como nos recuerda el Papa León XIV, da vida a cada pueblo, entendido no como una simple suma de individuos, sino como una realidad viva en la que las personas aprenden a reconocerse vinculadas unas a otras (cf. Magnifica Humanitas, 62).

Deseo concluir, por tanto, renovando mi gratitud al Presidente de Portugal, a la Embajada portuguesa y a los promotores de esta iniciativa, que han hecho posible la instalación de la obra en los Jardines Vaticanos.

Gracias.

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