La Santa Sede, en nombre y por cuenta del Estado de la Ciudad del Vaticano, se ha adherido al marco internacional para la protección del clima mediante la adhesión a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y al Acuerdo de París. Este paso confirma el compromiso del Estado de promover una respuesta compartida y responsable ante los desafíos medioambientales globales, en continuidad con la visión expresada por el Papa Francisco en Laudato si y Laudate Deum, orientada al cuidado de la Casa común y a la protección de las personas más vulnerables.

Compromiso moral y cooperación internacional

Mediante los instrumentos de adhesión, cada uno de ellos acompañado de una Declaración oficial, la Santa Sede desea ofrecer su propia contribución moral a los esfuerzos de la comunidad internacional para afrontar de manera eficaz y solidaria los desafíos planteados por el cambio climático. Como recordó el Papa Francisco, estos desafíos no revisten únicamente una dimensión medioambiental, sino también ética, social, económica y política, e inciden de manera especial en la vida de los más pobres y vulnerables.

La Santa Sede apela, por tanto, a la responsabilidad compartida de los Estados para promover una cultura del cuidado, centrada en la dignidad humana y el bien común, en consonancia con el mensaje expresado en el Videomensaje con motivo de la Cumbre sobre la Ambición Climática Videomensaje con motivo de la Cumbre sobre la Ambición Climática (12 de diciembre de 2020).

Una visión inspirada en Laudato si’ y Laudate Deum

En el contexto de la adhesión a la Convención y al Acuerdo de París, la Santa Sede reitera el urgente llamamiento del Papa Francisco a «renovar el diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta», puesto que la crisis ambiental y sus raíces humanas «nos interesan y nos impactan a todos» (Laudato si’, n. 14).

Ante la pregunta fundamental “¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?”(Laudato si’, n. 160), la Santa Sede responde señalando la necesidad de una conversión ecológica, tanto individual como comunitaria, capaz de orientar a la sociedad hacia un modelo de desarrollo más integral y responsable.

Hacia una cultura del cuidado y una transición integral

En el Mensaje a la COP26 (29 de octubre de 2021), el Papa Francisco recordó la necesidad de una “fuerte convergencia de todos” para impulsar un cambio de rumbo que permita superar la cultura del descarte y promover una cultura del cuidado de la Casa común. La solidaridad y la responsabilidad son los dos valores fundamentales que deben guiar la aplicación de la Convención y del Acuerdo de París y que orientan asimismo el compromiso del Estado de la Ciudad del Vaticano en su proceso de implementación.