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3 de junio: San Juan Grande

Enteramente entregado a los enfermos y a los pobres

Se hacía llamar “Juan Pecador”, recogía a los enfermos abandonados, pedía limosna para los pobres y murió ejerciendo la caridad entre los apestados, de quienes contrajo la enfermedad. Es san Juan Grande, nacido en Carmona, Sevilla, España, el 6 de marzo de 1546. Su padre, que era herrero, murió cuando él tenía once años, y su madre, Isabel, volvió a casarse.

3 de junio: San Juan Grande

2 de junio: San Erasmo, obispo

Mártir de Cristo

Las noticias sobre la vida de san Erasmo son escasas y proceden principalmente de una Passio del siglo VI. Se desconoce la fecha de su nacimiento. La tradición lo presenta como obispo de Antioquía. Cuando estallaron las persecuciones contra los cristianos, permaneció oculto durante siete años en una cueva. Descubierto y arrestado por negarse a ofrecer sacrificios a los dioses paganos, fue encarcelado.

2 de junio: San Erasmo, obispo

1 de junio: San Aníbal María Di Francia

La invitación al “Rogate” por las vocaciones

“Rogate”, el descubrimiento de la necesidad de la oración por las vocaciones, según el Evangelio: “La mies es abundante, pero los obreros son pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies” (Mt 9,38; Lc 10,2), constituye la esencia del carisma de San Aníbal María Di Francia. La muerte prematura de su padre despertó también en él una especial ternura y un profundo amor hacia los huérfanos.

1 de junio: San Aníbal María Di Francia

31 de mayo: San Félix de Nicosia

El humilde fraile que pedía limosna para los pobres

Analfabeto, sencillo y humilde fraile de san Francisco, pedía limosna a los ricos para distribuirla entre los pobres. Así, durante cuarenta años recorrió las calles de su ciudad anunciando el Evangelio con la palabra y el ejemplo.

31 de mayo: San Félix de Nicosia

30 de mayo: Santa Juana de Arco

Obediente a la voz de Dios

Una mujer “fuerte” que, movida por el soplo del Espíritu, obedeció la voz del Señor que la llamaba a liberar a su pueblo y a devolver la confianza en Él a los que vivían en la desolación.

30 de mayo: Santa Juana de Arco

29 de mayo: Santa Bona de Pisa

La peregrina en busca de Dios

En nueve ocasiones peregrinó a Santiago de Compostela y pasó diez años en Tierra Santa. Fue eremita y después oblata, convirtiéndose en un referente espiritual para toda la ciudad. Se llamaba Bona. Nació en Pisa en 1155, en el barrio de Kinzica, un entorno cosmopolita donde residían mercaderes procedentes de diversas regiones.

29 de mayo: Santa Bona de Pisa

27 de mayo: San Agustín de Canterbury

El reevangelizador de Britania

Un monje enviado por el Papa Gregorio Magno para evangelizar a los paganos. Llegó a ser el gran reevangelizador de la antigua Britania y, al mismo tiempo, el primer arzobispo y primado de Inglaterra. Es San Agustín de Canterbury, conocido en el mundo por el nombre de la abadía que él mismo fundó y en la que fue sepultado.

27 de mayo: San Agustín de Canterbury

26 de mayo: San Felipe Neri

«Hermanos, ¡estad alegres, reíd, bromead cuanto queráis, pero no pequéis!»

Le llamaban “el bueno de Pippo” por su carácter jovial y apacible. Logró implicar en su aventura espiritual a toda la ciudad de Roma, invitando a la caridad hacia los más débiles y marginados de la sociedad. Es Felipe Neri, nacido en Florencia el 21 de julio de 1515, hijo de Francesco y de Lucrezia da Mosciano.

26 de mayo: San Felipe Neri