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8 de julio: Beato Eugenio III, Papa

Discípulo de San Bernardo

«Apenas Pedro reconoció al Señor, se arrojó al agua y fue hacia Él, mientras los demás llegaron en la barca. [Este hecho…] es un signo de la singular autoridad de Pedro como Pontífice […]. [Pedro] recibió el gobierno de todo el mundo, no de una sola nave como ocurrió con los demás Apóstoles.

8 de julio: Beato Eugenio III, Papa

7 de julio: San Villibaldo, obispo

Fue monje benedictino y posteriormente enviado por Gregorio III para ayudar a san Bonifacio en la evangelización de Baviera.

Villibaldo, primogénito de un terrateniente del sur de Inglaterra, nació el 22 de octubre del año 700 en Wessex. Pasó un año en el monasterio de Waltham. Hacia el año 720 acompañó a su padre y a su hermano Wunibaldo en una peregrinación a Roma y desde allí viajó a Jerusalén, donde permaneció tres años.

7 de julio: San Villibaldo, obispo

6 de julio: Santa Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús (March Mesa)

Caridad y promoción humana al servicio de los pobres y los más vulnerables

Nazaria Ignacia March Mesa nació en Madrid el 10 de enero de 1889, en una familia numerosa de dieciocho hijos, de los cuales solo sobrevivieron diez. A los nueve años, mientras se preparaba para la Primera Comunión, sintió la llamada del Señor: “Tú, Nazaria, sígueme», y respondió: “Te seguiré, Señor, lo más de cerca que le sea posible a una criatura humana». El 15 de agosto de 1900 hizo voto de virginidad.

6 de julio: Santa Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús (March Mesa)

4 de julio: Santa Isabel de Portugal

Del trono a la pobreza franciscana

Isabel de Aragón, reina de Portugal, se distinguió por su empeño en promover la paz entre los monarcas de su tiempo y por su generosidad hacia los pobres. Tras la muerte de su esposo, el rey Dionisio, decidió consagrar su vida a Dios ingresando en la Tercera Orden de Santa Clara, en el convento de Estremoz que ella misma había fundado.

4 de julio: Santa Isabel de Portugal

3 de julio: Santo Tomás Apóstol

«¡Señor mío y Dios mío!»

Tomás, llamado también Dídimo —que significa “Mellizo”—, formaba parte del reducido grupo de discípulos escogidos por Jesús desde los albores de su vida pública. Era uno de los Doce Apóstoles, como subraya el evangelista san Juan. Es precisamente este mismo evangelista quien nos lega varios pasajes esclarecedores sobre la personalidad de Tomás.

3 de julio: Santo Tomás Apóstol

2 de julio: Beato Juan Becchetti de Fabriano

Teólogo al servicio de la pastoral

Impresionado por el ejemplo de su primo Pedro, algunos años mayor que él, Juan Becchetti ingresó siendo muy joven en el convento de los Agustinos de Fabriano, en la región italiana de Las Marcas. Se desconoce la fecha exacta de nacimiento de este religioso, que puede situarse en la segunda mitad del siglo XIV.

2 de julio: Beato Juan Becchetti de Fabriano

1 de julio: Santos Julio y Aarón, mártires

Auténticos testigos del Evangelio

El epicentro del culto a los santos Julio y Aarón se halla en Caerleon, nombre de raíz celta que significa “Ciudad de las Legiones” (Quadra Legionum). Caerleon, emplazada en el sur de Gales, fue una fortaleza ocupada de manera permanente por la Segunda Legión Augusta desde el año 75 hasta el 431 de nuestra era.

1 de julio: Santos Julio y Aarón, mártires

30 de junio: Santos Protomártires de la Iglesia de Roma

Fieles a Cristo hasta el supremo sacrificio

La memoria de los primeros mártires de la Iglesia de Roma se celebra inmediatamente después de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo. Esta conmemoración ha estado siempre vinculada al lugar donde se hallaba el circo construido por el emperador Calígula, más tarde conocido como el Circo de Nerón. Se encontraba en los jardines de Agripina —madre de Calígula—, en la vertiente meridional de la colina vaticana, desde donde partían las vías Aurelia, Cornelia y Triumphalis.

30 de junio: Santos Protomártires de la Iglesia de Roma