Al servicio del Evangelio en la verdad y en la pobreza
Una vida entera consagrada a la predicación, al anuncio de la salvación para todos los hombres, en la verdad y en la pobreza. Uniendo contemplación y acción al servicio de la Iglesia y del Reino de Dios.
Es invocado como el Santo de la Providencia por su inquebrantable confianza en Dios. Se dirigía al Señor en todas sus obras y, incluso cuando las necesidades eran muchas, siempre lograba encontrar los recursos para ayudar a los pobres y necesitados.
La fiesta de la Transfiguración del Señor conmemora el episodio en el que Jesús, en el monte Tabor, se transfiguró ante los apóstoles Pedro, Santiago y Juan, revelando su gloria divina como Hijo amado del Padre. En aquella ocasión se aparecieron junto a Él Moisés y Elías, símbolos de la Ley y de los Profetas, confirmando así su misión salvífica.
Según una antigua tradición, durante el pontificado del Papa Liberio (352-366), un noble romano llamado Juan y su esposa, al no tener hijos, decidieron donar sus bienes a la Virgen María con el deseo de que se construyese una iglesia en su honor. En la noche del 4 al 5 de agosto del año 352, ambos tuvieron en sueños una aparición de la Virgen, quien les anunció que señalaría mediante un signo milagroso el lugar donde habría de levantarse el santuario.
Un humilde párroco que, confiando únicamente en Dios, logró despertar a sus feligreses de la indiferencia y la tibieza espiritual, haciendo renacer en ellos la vida de la fe. Su testimonio como sacerdote entregado al Señor y a la salvación de las almas, dispensador incansable de la misericordia de Cristo, le convirtió en punto de referencia para necesitados, pecadores y buscadores de paz.
Lidia es una santa cuyo nombre no figura en ningún martirologio oficial, pero que encontramos en una célebre página de los Hechos de los Apóstoles, escrita por el evangelista san Lucas.
Pierre-Julien Eymard nació el 4 de febrero de 1811 en La Mure (Isère), en el seno de una familia cristiana y modesta. Desde joven mostró una profunda devoción al Santísimo Sacramento y deseaba ser sacerdote, pero su padre se opuso inicialmente.
Llevar el anuncio de la Palabra de Dios “a los más abandonados y carentes de auxilio espiritual” fue la misión y el carisma de san Alfonso María de Ligorio. Hombre de vasta cultura humanística, jurídica, teológica y filosófica, fue un ferviente laico antes de ordenarse sacerdote.
San Ignacio de Loyola nació en 1491 en la Casa Torre de Loyola, en el País Vasco, España. Su nombre original era Íñigo, y era el hijo menor de una familia numerosa, con trece hermanos.
San Pedro Crisólogo nació probablemente en Forum Cornelii (la actual Imola), hacia el año 380. Fue iniciado en la fe cristiana y ordenado diácono por el obispo Cornelio de Imola. Entre los años 424 y 429, fue nombrado obispo de Rávena por Sixto III, en un momento en que Rávena, desde el año 404, era la sede del emperador del Imperio romano de Occidente. Fue el primer obispo metropolitano de Rávena que no procedía del Oriente.