Obediente a la voz de Dios
Una mujer “fuerte” que, movida por el soplo del Espíritu, obedeció la voz del Señor que la llamaba a liberar a su pueblo y a devolver la confianza en Él a los que vivían en la desolación.
Obediente a la voz de Dios
Una mujer “fuerte” que, movida por el soplo del Espíritu, obedeció la voz del Señor que la llamaba a liberar a su pueblo y a devolver la confianza en Él a los que vivían en la desolación.
La peregrina en busca de Dios
En nueve ocasiones peregrinó a Santiago de Compostela y pasó diez años en Tierra Santa. Fue eremita y después oblata, convirtiéndose en un referente espiritual para toda la ciudad. Se llamaba Bona. Nació en Pisa en 1155, en el barrio de Kinzica, un entorno cosmopolita donde residían mercaderes procedentes de diversas regiones.
Lapidado como San Esteban
No se tienen noticias ciertas sobre la vida de Emilio. La tradición lo sitúa en torno al siglo I y lo identifica como obispo de Cagliari.
El reevangelizador de Britania
Un monje enviado por el Papa Gregorio Magno para evangelizar a los paganos. Llegó a ser el gran reevangelizador de la antigua Britania y, al mismo tiempo, el primer arzobispo y primado de Inglaterra. Es San Agustín de Canterbury, conocido en el mundo por el nombre de la abadía que él mismo fundó y en la que fue sepultado.
«Hermanos, ¡estad alegres, reíd, bromead cuanto queráis, pero no pequéis!»
Le llamaban “el bueno de Pippo” por su carácter jovial y apacible. Logró implicar en su aventura espiritual a toda la ciudad de Roma, invitando a la caridad hacia los más débiles y marginados de la sociedad. Es Felipe Neri, nacido en Florencia el 21 de julio de 1515, hijo de Francesco y de Lucrezia da Mosciano.
La mística del amor de Dios
Tal vez la tomaron por loca, cuando se aferró a las campanas del monasterio para llamar a sus hermanas y a todas las criaturas al amor de Dios. Gritaba: “¡Venid, almas, a amar al Amor!”. Era el 3 de mayo de 1592, cuando Santa María Magdalena de Pazzi, corriendo por los pasillos del monasterio, invitaba a amar a Cristo.
Una Madre cercana a sus hijos
Invocar a María con el título de Auxilio de los Cristianos —o Auxiliadora— significa reconocerla como Madre y Reina. Expresa, en particular, el afecto filial de los fieles hacia Aquella que fue la primera Discípula del Hijo.
Caridad hacia los pobres y anuncio del Evangelio
Visitaba a los enfermos en los hospitales romanos, se ocupaba de un albergue nocturno para los necesitados y se dedicaba a escuchar a los penitentes que llenaban su confesionario. Es Juan Bautista de Rossi, nacido el 22 de febrero de 1698 en Voltaggio (Génova). A la edad de unos trece años, se trasladó a Roma con un primo sacerdote, canónigo en Santa María en Cosmedin, para estudiar letras y filosofía en el Colegio Romano.
Mujer del diálogo y de la paz
Esposa, madre, viuda, monja. Este fue el itinerario humano que llevó a Rita a convertirse en Santa. Es una de las mujeres más conocidas del mundo y, sin duda, una de las más queridas e invocadas por la comunidad eclesial después de la Virgen María. Un ejemplo de fe inquebrantable en Dios, de amor apasionado, hasta el punto de compartir con Cristo, durante quince años, una espina de su corona.
Pastor hasta el sacrificio de la vida
La Iglesia en México tuvo que atravesar una prueba terrible: la de la persecución y la marginación. Con la ley de 1917, denominada Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, inspirada en un odio antirreligioso y anticlerical, se intensificaron las vejaciones contra los cristianos. Pío XI dedicó la encíclica Iniquis Afflictisque a las persecuciones sufridas por la Iglesia en México, empleando un tono incluso vehemente, al atribuir a la “soberbia” y a la “demencia” el propósito de “desarraigar y desmoronar la casa del Señor”.