Mercedes-Benz y la Gobernación: una exposición en el Vaticano recorre un siglo de papamóviles

Mercedes-Benz y la Gobernación: una exposición en el Vaticano recorre un siglo de papamóviles

Del 28 de octubre al 31 de enero de 2027, una exposición instalada en el Jardín Cuadrado de los Museos Vaticanos celebra un siglo de historia de los papamóviles. 

Mercedes-Benz suministra vehículos oficiales al Vaticano desde 1930.

Ocho vehículos históricos permiten recorrer la evolución del automóvil pontificio: desde las berlinas de representación hasta los papamóviles diseñados específicamente para el Papa.

El Benz Patent-Motorwagen de 1886 y el actual Mercedes-Benz Clase S establecen un vínculo que sitúa la historia del papamóvil en el contexto de los «140 años de innovación» de la marca.

Stuttgart/Roma. Mercedes-Benz y el Vaticano mantienen una relación especial desde 1930. Aquel año, el Papa Pío XI recibió como regalo un Mercedes-Benz Nürburg 460 de la entonces Daimler-Benz AG. La suntuosa limusina Pullman fue el primer automóvil utilizado de forma habitual por un Pontífice. En las décadas siguientes se fabricaron, para distintos pontificados, limusinas oficiales de representación, vehículos de tipo landaulet y, finalmente, todoterrenos especialmente diseñados para este fin. Muchos de estos automóviles constituyen auténticos hitos en la historia del automóvil.

Una etapa decisiva en la evolución del papamóvil se remonta a 1980. Con motivo de la visita del Papa Juan Pablo II a Alemania, se construyó por primera vez, sobre la base del Mercedes-Benz Clase G presentado el año anterior, un vehículo dotado de un asiento elevado, una cúpula transparente y una carrocería con acabado nacarado. Esta innovación transformó la manera en que el público podía ver al Pontífice: el objetivo era garantizar su visibilidad durante las apariciones públicas y facilitar un contacto directo con los fieles. Este concepto sirvió también de referencia para los posteriores vehículos pontificios basados en las Clases G y M. Desde 2024, el Vaticano cuenta con el primer papamóvil totalmente eléctrico: un Mercedes-Benz G 580 especialmente adaptado.

Este singular capítulo de la historia del automóvil constituye el eje central de la exposición «Mercedes-Benz: un siglo de papamóviles», instalada en los Museos Vaticanos, en un pabellón de cristal situado en el Jardín Cuadrado, que podrá visitarse hasta el 31 de enero de 2027. Ocho vehículos Mercedes-Benz ilustran las distintas etapas de la colaboración entre la marca y el Vaticano: desde el Nürburg 460 de 1930, pasando por los exclusivos landaulet, hasta los inconfundibles papamóviles construidos sobre la base de las Clases G y M.

“Para Mercedes-Benz es un honor y un privilegio poder prestar este servicio al Pontífice desde hace casi un siglo, durante el cual la invención de Carl Benz ha dado lugar, generación tras generación, a vehículos pontificios cada vez más avanzados. Con esta exposición queremos invitarles a descubrir, por primera vez, la historia de los papamóviles de la estrella y su evolución. Deseamos, además, con humildad cristiana, inspirarles a reflexionar sobre el sentido profundo de aquel viaje que comenzó con Pedro hace casi dos mil años y que hoy continúa el Papa León XIV”.

Marc Langenbrinck, presidente de Mercedes-Benz Italia

 

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