La nueva serie divisionaria de monedas vaticanas, la primera del pontificado del Papa León XIV, se inspira directamente en el escudo del Pontífice, reproducido en la cubierta con un efecto de “yeso” y presentado en relieve sobre un fondo de color marfil. Un azul intenso caracteriza las inscripciones y los elementos gráficos destacados, evocando los colores de los dos campos heráldicos del escudo pontificio.
