Una explosión de calidez, fe y tradición popular rodea al gran árbol de Navidad, situado en el centro del Patio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo. Figuras modeladas a mano en terracota evocan el nacimiento de Jesús. Se trata de un belén mexicano, de composición esencial, integrado por un número reducido de personajes: el Niño, María, José, los tres Magos, un pastor y un ángel. Sus formas son sencillas, pero de gran fuerza expresiva: rostros recogidos en la contemplación del misterio, todos orientados hacia el pesebre, rodeado por el buey y el asno.