En la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos, el Papa León XIV rindió homenaje a la Inmaculada
Una oración por los enfermos y por quienes los cuidan
«Hoy, en esta jornada dedicada a los enfermos, queremos rezar en comunión con todos aquellos que sufren en el mundo. Rezamos por vosotros. Os agradezco sinceramente el esfuerzo que habéis hecho al venir para acompañarnos en este momento de oración, aquí, ante nuestra Madre, María, en su memoria litúrgica, Nuestra Señora de Lourdes». Así se expresó el Papa León XIV ante la Gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos, el miércoles por la mañana, 11 de febrero, tras la Audiencia General.
En el día en que la Iglesia celebraba la memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes y se conmemoraba la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, el Papa rindió homenaje a María encendiendo un cirio ante la estatua de la Inmaculada.
Posteriormente, rezó con los presentes el Ave María y se dirigió a ellos invocando la bendición del Señor «para vosotros, para todos los enfermos en este día y siempre, y para todos aquellos que los acompañan: las ciencias médicas, los médicos, los enfermeros, las muchas personas que están cerca de nosotros, especialmente en los momentos más difíciles». El Papa León XIV, en la Exhortación Apostólica Dilexi te, subraya la solicitud y el amor del Señor hacia los más necesitados y frágiles:
«Los signos que acompañan la predicación de Jesús son, en efecto, manifestación del amor y de la compasión con que Dios mira a los enfermos, a los pobres y a los pecadores que, en virtud de su condición, estaban marginados en la sociedad, pero también en la religión; abre los ojos de los ciegos, cura a los leprosos, resucita a los muertos y anuncia a los pobres la Buena Noticia: Dios se ha acercado, Dios os ama (cf. Lc 7,22)».
