En diálogo con el Director de la Farmacia Vaticana, Fray Thomas Binish Mulackal
La parafarmacia celebra su primer año de apertura
Poner siempre a la persona en el centro, a través de la acogida, el cuidado y el espíritu de fraternidad, considerando la profesión como una verdadera misión, según el carisma de san Juan de Dios. Estos son los valores que inspiran la actividad de la parafarmacia que celebra su primer año de apertura en el Brazo de Carlomagno de la Plaza de San Pedro. De ello habla en esta entrevista concedida a www.vaticanstate.va fray Binish Thomas Mulackal, Director de la Farmacia Vaticana.
Al cumplirse un año de la apertura, ¿qué balance puede hacerse de esta experiencia?
Al cumplirse un año de la apertura, el balance de esta experiencia es, sin duda, muy positivo. La idea de abrir una parafarmacia bajo la Columnata de San Pedro, con ocasión del Jubileo, nació del deseo sencillo pero concreto de estar cerca de las personas: ofrecer una ayuda inmediata, un consejo, un medicamento sin receta o un producto útil a quien, peregrino o visitante, se encuentra viviendo la Plaza en momentos de gran afluencia.
Desde el inicio, el objetivo no ha sido únicamente garantizar un servicio sanitario accesible, sino también dar testimonio de un espíritu de acogida, de atención y de cuidado hacia el otro. En este primer año hemos visto pasar a muchas personas, historias diversas, necesidades pequeñas pero importantes: un malestar repentino, una solicitud de orientación, la necesidad de sentirse escuchado.
Con el tiempo, esta nueva realidad ha crecido y se ha consolidado, convirtiéndose cada vez más en un punto de referencia para quienes transitan por la Plaza de San Pedro. Junto a la dispensación de medicamentos y a los consejos para responder a pequeños problemas de salud, nunca ha faltado la atención al bienestar y al cuidado de la persona, también a través de los productos con la marca Farmacia Vaticana.
Al mirar atrás este primer año, podemos afirmar que ha sido una experiencia rica, concreta y profundamente humana, que nos ha confirmado cuán importante es estar presentes, con competencia, pero sobre todo con espíritu de servicio.
¿Cuáles han sido los principales desafíos en la puesta en marcha de la Parafarmacia?
Como toda novedad, la puesta en marcha de la Parafarmacia ha ido acompañada de desafíos nuevos, diversos y estimulantes. Desde los primeros días nos hemos enfrentado a una realidad dinámica y en continua transformación, hecha de personas, situaciones y necesidades siempre diferentes.
Lenguas distintas, costumbres lejanas entre sí, exigencias a menudo inmediatas: cada encuentro requería atención, escucha y capacidad de adaptación. Sin embargo, precisamente en el deseo de la Farmacia Vaticana de ofrecer un servicio de asistencia a los peregrinos de la esperanza, estas dificultades se han transformado en auténticas oportunidades.
Gracias al compromiso, a la profesionalidad y a la disponibilidad de nuestros colaboradores, aquello que inicialmente parecía complejo se ha convertido en ocasión de crecimiento y de enriquecimiento mutuo. Cada desafío afrontado se ha transformado en un momento de encuentro y en un testimonio concreto de acogida, ayudándonos a encontrar cada día modos nuevos y cada vez más atentos de servir a quienes teníamos delante.
¿Cómo ha respondido la gente a la apertura de la Parafarmacia?
La nueva Parafarmacia ha sido acogida desde el primer momento con curiosidad y entusiasmo, tanto por quienes viven cotidianamente este lugar —como los empleados y las personas que gravitan en torno a la Plaza de San Pedro— como por quienes llegan aquí como visitantes o peregrinos.
En poco tiempo, la Parafarmacia se ha dado a conocer y ha sido reconocida, convirtiéndose en un punto de referencia para muchos que, por los motivos más diversos, han encontrado una respuesta concreta a una necesidad o a una exigencia. La facilidad de acceso y el amplio horario de apertura han contribuido sin duda a hacer el servicio inmediato y cercano a las personas, favoreciendo una relación de confianza sencilla y natural.
¿Cuáles son los servicios o productos más apreciados?
En continuidad con lo que ha sido siempre la identidad de la Farmacia Vaticana, también la Parafarmacia se distingue por la atención a la calidad y por una visión abierta e internacional. Despiertan un gran interés los productos dedicados al Año Jubilar y aquellos con la marca Farmacia Vaticana, que combinan eficacia, atención a la persona y un fuerte valor simbólico. Productos que no son solo una compra, sino que a menudo se convierten en un recuerdo, un signo concreto de la experiencia vivida en este lugar.
¿En qué se distingue esta Parafarmacia de otras realidades de la zona?
Esta Parafarmacia posee una característica única: es una auténtica “ventana al mundo”. Su posición estratégica le permite encontrarse con personas procedentes de todas las partes del planeta y ofrecer algo verdaderamente singular. Aquí es posible encontrar productos made in Vatican City State, junto a especialidades de procedencia internacional, a menudo difíciles de encontrar en otros lugares. Esta combinación hace que la experiencia sea especial y despierta la curiosidad de muchos.
Otro elemento distintivo es la atención a la accesibilidad y a la conveniencia de los productos, un aspecto al que los usuarios son hoy cada vez más sensibles. No se trata únicamente de atraer a quienes buscan lo nuevo o lo diferente, sino también de responder con sencillez y eficacia a necesidades concretas e inmediatas.
¿Qué valores guían su modo de trabajar?
Uno de los aspectos más hermosos de nuestro trabajo es el privilegio de poner siempre a la persona en el centro, en una relación directa, continua y auténtica. Cada encuentro es, ante todo, un encuentro humano.
Aquello que tratamos de transmitir cada día hunde sus raíces en el testimonio de san Juan de Dios: acogida, cuidado del prójimo, espíritu de fraternidad y una profesión vivida como verdadera misión. Estos son los valores que desde siempre orientan nuestro modo de trabajar y que dan sentido incluso a los gestos más sencillos.
¿Qué objetivos se plantean para el próximo año?
El objetivo principal es seguir creciendo. Crecer en la consolidación de lo ya construido, reforzando los servicios para quienes viven cotidianamente este lugar, pero también mejorando la acogida de quienes llegan de lejos, desde todas las partes del mundo, y se dejan atraer por productos nuevos y por una experiencia diferente.
Queremos ser cada vez más capaces de responder a las necesidades de ambos, manteniendo un estilo de servicio atento, cercano y humano.
¿Hay nuevos servicios o proyectos en programa?
Crear un clima de confianza y de pertenencia es la base indispensable desde la cual imaginar el futuro. Con este espíritu, y con una atención constante a la satisfacción de los usuarios, los próximos proyectos estarán orientados al desarrollo de servicios cada vez más personalizados.
Deseamos además expresar un sincero agradecimiento a los compañeros que han afrontado con valentía y gran profesionalidad los desafíos iniciales de esta nueva apertura, ofreciendo un servicio de asistencia a los peregrinos. En diálogo con el Órgano de Gobierno, estamos valorando nuevas propuestas que incluyen una posible ampliación del espacio expositivo y una mejora de la organización del almacén, con el fin de hacer el servicio aún más eficiente y acogedor.
