Seminario de Astronomía para católicos en el ministerio y la educación (ACME)
«Esto no es el final; es solo el comienzo», afirmó con entusiasmo Angela Kopp al concluir una intensa jornada del taller ACME 2026. La señora Kopp, especialista en ciencias en la Holy Cross Catholic School de Overland Park, Kansas, fue una de las 25 participantes de ACME —Astronomy for Catholics in Ministry and Education—, un seminario de una semana de duración que se celebra cada dos años en el Redemptorist Renewal Center, cerca de Tucson, en Arizona.
Los 25 participantes de la edición de este año incluían sacerdotes, un diácono, profesores de ciencias y catequistas procedentes de todo Estados Unidos de América, así como dos participantes del Reino Unido.
Este programa, celebrado por primera vez en 2015, nació de una iniciativa del padre James Kurzynski, sacerdote de la diócesis de La Crosse, en Wisconsin, y astrónomo aficionado. Desarrollado por el hermano Guy Consolmagno, presidente de la Vatican Observatory Foundation, junto con otros astrónomos de la Specola Vaticana, el programa implica a un grupo heterogéneo de participantes en una experiencia compartida de astronomía en un contexto católico. A su vez, como dejó entrever la señora Kopp, proporciona recursos e ideas para ayudar a los participantes a afrontar las cuestiones relativas a la relación entre ciencia y fe en sus parroquias y comunidades educativas.
Las actividades de este año incluyeron ponencias de diversos astrónomos de la Universidad de Arizona, entre ellas una presentación general a cargo del hermano Bob Macke, de la Specola Vaticana, sobre su participación en las misiones de la NASA OSIRIS-REx y Lucy; una visita al Richard Caris Mirror Lab y a la Planetary Imaging Facility de la Universidad de Arizona; y una mesa redonda con astrónomos de la Specola Vaticana sobre el estilo jesuita de hacer astronomía. Cada jornada concluyó con la celebración de la Misa, la cena y observaciones con telescopio bajo la oscuridad total de los cielos del desierto.
ACME está patrocinado por la Vatican Observatory Foundation, la organización con sede en Tucson que sostiene financieramente a la Specola Vaticana. Además, este año el programa recibió un generoso apoyo de la Helen Brach Foundation.
