No se dispone de información precisa sobre la figura de San Blas de Sebaste.
Lo que sabemos proviene de los Actas de San Blas, escritos en griego. Blas estudió filosofía en su juventud, ejerció como médico en Sebaste, en Armenia, su ciudad natal, y gozaba de gran estima. Cuando el obispo de la ciudad falleció, fue elegido por aclamación popular como su sucesor.