Presentado el sello dedicado a los 200 años de relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Brasil
Un camino de amistad fundado en el diálogo y la colaboración
El perfil de la Cruz, unido a los contornos de Brasil, simboliza la identidad cristiana del país y el vínculo espiritual con la Sede de Pedro. Esta es la imagen impresa en el sello dedicado a los 200 años de relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República Federativa del Brasil. La emisión ha sido promovida por el Servicio de Correos y Filatelia de la Dirección de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y fue presentada el martes por la tarde, 10 de marzo, en la Sala de Conferencias de los Museos Vaticanos.
La presentación estuvo a cargo de Sor Raffaella Petrini, Presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, junto con S.E. el señor Everton Vieira Vargas, Embajador de Brasil ante la Santa Sede, monseñor Hrvoje Škrlec, en representación de la Secretaría de Estado, y don Felice Bruno, jefe de la Oficina del Servicio de Correos y Filatelia.
Estaban presentes, entre otros, el ingeniero Antonino Intersimone, director de la Dirección de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos de la Gobernación; la doctora Barbara Jatta, directora de la Dirección de Museos y Bienes Culturales; el doctor Giandomenico Spinola, vicedirector artístico-científico; y el doctor Alberto Albanesi, vicedirector de gestión y administración.
Sor Petrini subrayó que con esta emisión filatélica la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano «rinde homenaje a un camino de amistad fundado en el diálogo y la colaboración».
Por su parte, el Embajador de Brasil ante la Santa Sede recordó los orígenes de las relaciones diplomáticas y señaló que pocos países han mantenido vínculos tan profundos y duraderos.
En efecto, las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República Federativa del Brasil se iniciaron el 23 de enero de 1826, con la presentación al Papa León XII de las cartas credenciales del primer representante brasileño, poco después de la independencia del país sudamericano.
El sello, con un valor de 2,55 euros, reproduce el logotipo oficial del Bicentenario, concebido por la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro y por la artista Evelyn Grumach.
Lo acompaña un matasellos que reproduce el logotipo oficial del acontecimiento y se completa con las inscripciones: «200° Relaciones diplomáticas Santa Sede – Brasil», «Poste Vaticane» y «Die emissionis 26.02.2026».
A continuación, el discurso de la Presidenta de la Gobernación
Dirijo mi saludo
a todas las Autoridades presentes y, en particular,
a S.E. el señor Everton Vieira Vargas, Embajador de Brasil ante la Santa Sede;
a monseñor Hrvoje Škrlec, en representación de la Secretaría de Estado;
al ingeniero Antonino Intersimone, director de la Dirección de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos de la Gobernación;
a don Felice Bruno, jefe de la Oficina del Servicio de Correos y Filatelia de la misma Dirección;
y a todos ustedes aquí presentes.
«En nuestro diálogo, quisiera que prevaleciera siempre el sentido de ser familia —la comunidad diplomática representa a toda la familia de los pueblos— que comparte las alegrías y los dolores de la vida, así como los valores humanos y espirituales que la animan».
Así se expresó el Papa León XIV durante la audiencia al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, el viernes 16 de mayo de 2025, apenas ocho días después de su elección a la Cátedra de Pedro.
«La diplomacia pontificia —continuaba el Pontífice— es, en efecto, una expresión de la catolicidad misma de la Iglesia y, en su acción diplomática, la Santa Sede está animada por una urgencia pastoral que la impulsa no a buscar privilegios, sino a intensificar su misión evangélica al servicio de la humanidad».
Lo afirmado por el Pontífice se refleja en las relaciones entre la Santa Sede y la República Federativa del Brasil. Un camino de amistad, colaboración y diálogo sobre cuestiones de gran relevancia, como la paz, la justicia social y la salvaguardia de la Creación, que reviste particular actualidad para el territorio de la Amazonía.
Para celebrar los doscientos años de relaciones diplomáticas entre ambos países, el Servicio de Correos y Filatelia de la Dirección de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos de la Gobernación ha emitido un sello y un matasellos postal especial die emissionis.
El sello reproduce el logotipo oficial del Bicentenario, concebido por Evelyn Grumach, de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. Se trata del perfil de la Cruz unido a los contornos del territorio brasileño, símbolo de la identidad cristiana del país y de su vínculo espiritual con la Sede de Pedro.
Brasil es el cuarto país con las relaciones diplomáticas más antiguas con la Santa Sede, después de Francia, España y Portugal. Tras la declaración de independencia de Brasil en 1822, se enviaron numerosas misiones diplomáticas para establecer relaciones con la Santa Sede. Finalmente, el 23 de enero de 1826, el Papa León XII recibió las cartas credenciales de monseñor Francisco Corrêa Vidigal, enviado por el emperador del Brasil, Pedro I, poco después de la independencia.
La primera sede de la Embajada de Brasil en Roma fue el Palazzo Verospi, en la Via del Corso. Desde entonces, las relaciones han sido fructíferas, enriqueciendo recíprocamente los ámbitos diplomático, cultural y religioso.
Con esta emisión filatélica, la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano rinde homenaje a un camino de amistad fundado en el diálogo y la colaboración.
En estos dos siglos de historia, la diplomacia ha estado orientada al servicio de la dignidad humana y del bien común. Con especial atención a las realidades más frágiles de la sociedad, en un país donde el Evangelio está profundamente arraigado entre la población. Basta pensar en las expresiones de devoción mariana, en la solidaridad y en la capacidad de seguir esperando incluso en medio de las pruebas y las dificultades.
Nuestro sello quiere dar testimonio de la presencia cristiana en el país y recordar que el Estado de la Ciudad del Vaticano está siempre cercano a él y sostiene la paz, la promoción humana y la justicia.
Que la Patrona de Brasil, Nossa Senhora Aparecida, vele y proteja el camino de vuestro pueblo.
Muchas gracias.
