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  • 19 de diciembre: San Anastasio I, Papa

    Defensor de la verdadera fe

    Anastasio, romano de nacimiento e hijo de un tal Máximo, llevaba un nombre que en griego significa «resucitado». Fue elegido Pontífice a finales del año 399, tras la muerte del papa Siricio, y permaneció al frente de la Iglesia apenas dos años, hasta el 19 de diciembre de 401. Pese a la brevedad de su pontificado, su gobierno resultó sorprendentemente intenso. A él se atribuye la edificación de la basílica Crescenciana —identificada por la tradición con la actual San Sisto Vecchio—, así como una labor constante de vigilancia doctrinal en una época en la que antiguas controversias volvían periódicamente a sacudir la unidad eclesial.

  • 19 de enero: Santos Mario, Marta, Audiface y Abaco, mártires

    Testigos de Cristo hasta el sacrificio de la vida

    Los Santos Mario, Marta, Audiface y Abaco son recordados por la Iglesia católica como mártires de los primeros siglos del cristianismo, y su memoria litúrgica se celebra el 19 de enero. La información que se conserva sobre ellos es escasa y fragmentaria y procede principalmente de antiguos textos hagiográficos, en particular de una Passio de época tardoantigua, reelaborada en los siglos posteriores con fines edificantes.

  • 19 de febrero: Beato Álvaro de Córdoba, dominico

    Reformador de la vida consagrada

    Álvaro nació en Zamora, en España, hacia el año 1360. Ingresó en la Orden de Predicadores en 1368 y pronto se distinguió por su inteligencia y santidad de vida. Fue profesor de teología en la Universidad de Salamanca durante muchos años, donde fue apreciado tanto por su erudición como por su enseñanza. En ese mismo período ejerció también como confesor del rey Juan II de Castilla y de la reina, su madre, desempeñando así un papel relevante tanto en la vida religiosa como en la vida política del reino de Castilla.

  • 19 de junio: Solemnidad del Corpus Christi

    «Aunque cada día se celebra con solemnidad la Eucaristía, estimamos justo que, al menos una vez al año, se haga memoria de ella con mayor honor y solemnidad. Las demás cosas que conmemoramos las comprendemos con el espíritu y la mente, pero no por ello obtenemos su presencia real. En cambio, en esta conmemoración sacramental de Cristo, aunque bajo una forma distinta, Jesucristo está presente con nosotros en su propia sustancia. En efecto, cuando estaba a punto de ascender al cielo, dijo: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20)».

  • 19 de marzo: San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María y Patrono de la Iglesia universal

    Hombre justo y protector de la Sagrada Familia

    San José, padre adoptivo de Jesús y esposo de María, es una figura central en la tradición cristiana, tanto por su papel en la economía de la salvación como por ser modelo de virtudes. Aunque las fuentes bíblicas ofrecen pocos detalles sobre él, su figura destaca especialmente en los Evangelios de Mateo y Lucas.

  • 19 de mayo: Crispín de Viterbo, Fraile Menor Capuchino

    El limosnero de Dios 

    «La omnipotencia de Dios nos crea, la sabiduría nos gobierna, la misericordia nos salva». Así solía repetir a cuantos encontraba fray Crispín de Viterbo. Sencillo hermano lego de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, destinado a la limosna, al servicio de los enfermos y al cuidado de la huerta del convento, fray Crispín (Pietro) Fioretti nació en Viterbo el 13 de noviembre de 1668. Su padre, Ubaldo Fioretti, había contraído matrimonio con Marzia, viuda ya con una hija. Pronto quedó huérfano de padre, y fue su tío Francisco quien se hizo cargo de él, enviándolo a la escuela regentada por los jesuitas. A la par, Crispín trabajaba como aprendiz de zapatero en el taller de su tío. 

  • 19 de noviembre: Santa Matilde de Hackeborn

    El ruiseñor de Dios

    Entre las figuras más luminosas del monasterio de Helfta en el siglo XIII sobresale Matilde de Hackeborn, mujer de espiritualidad extraordinaria y voz singular de la mística medieval.

  • 19 de octubre: San Pablo de la Cruz

    Una vida marcada por la Pasión de Cristo

    La figura de Cristo sufriente representó el núcleo silencioso, pero poderoso, de su existencia espiritual, la fuerza interior de su celo apostólico y la chispa de la que nació la misión de la comunidad religiosa que fundó. No cabe duda de que san Pablo de la Cruz es el santo de la Pasión de Jesucristo.

  • 19 de septiembre: San Jenaro, Obispo de Benevento y mártir

    Bajo el signo de la sangre derramada por Cristo

    San Jenaro vivió en el siglo III y nació probablemente en Nápoles. Fue elegido Obispo de Benevento y ejerció con celo su ministerio, ganándose la estima tanto de cristianos como de paganos por su caridad y su comportamiento ejemplar.

  • 2 de abril: San Francisco de Paula

    Un ermitaño, defensor de los pobres y oprimidos

    Es conocido como un gran taumaturgo. Su vida está plagada de prodigios que realizó, sobre todo, en favor de los pobres y oprimidos, convirtiéndose en su defensor. Se trata de San Francisco de Paula, llamado así por haber nacido en la localidad calabresa de Paola, el 27 de marzo de 1416, en el seno de una familia católica de terratenientes. Desde temprana edad, la presencia de Dios irrumpió en su existencia. Ya adultos, sus padres recurrieron a la intercesión de san Francisco de Asís para obtener descendencia. Cuando nació su primogénito, en señal de gratitud al Santo, le pusieron por nombre Francisco.

  • 2 de agosto: San Pedro Julián Eymard

    El Apóstol de la Eucaristía

    Pierre-Julien Eymard nació el 4 de febrero de 1811 en La Mure (Isère), en el seno de una familia cristiana y modesta. Desde joven mostró una profunda devoción al Santísimo Sacramento y deseaba ser sacerdote, pero su padre se opuso inicialmente. Encontró consuelo espiritual en Notre-Dame du Laus y, mientras trabajaba en el taller paterno, estudiaba latín en secreto. Tras la muerte de su padre en 1831, ingresó en el seminario de Grenoble y fue ordenado sacerdote en 1834.

  • 2 de diciembre: Santa Bibiana, mártir

    Firme ante la persecución

    La historia de Santa Bibiana, como sucede con muchos mártires de los primeros siglos, emerge más de la tradición que de fuentes históricas ciertas. Una de las primeras huellas documentales aparece en el Liber Pontificalis, donde se recuerda que el papa Simplicio hizo erigir una basílica dedicada a la joven mártir, situada junto al Palatium Lucianum y destinada a acoger sus reliquias. Esta iglesia está aún presente en Roma, no lejos de la estación de Termini.

  • 2 de enero: San Basilio Magno

    Padre de numerosos monjes

    En el siglo IV, en una Capadocia atravesada por profundas tensiones doctrinales y políticas, emergió la figura de Basilio, llamada a dejar una huella duradera en la vida de la Iglesia. Nacido en el año 329 en Cesarea, en un entorno culto y profundamente cristiano, recibió desde la infancia una educación en la que la fe y la cultura clásica no aparecían como realidades opuestas, sino como instrumentos complementarios al servicio de la verdad. Su familia, marcada por una extraordinaria intensidad espiritual, constituyó el primer terreno en el que maduró su vocación.

  • 2 de febrero: Presentación de Jesús en el Templo

    Cristo, luz del mundo

    La Iglesia celebra la Presentación de Jesús en el Templo, cuarenta días después de la Navidad. Esta festividad es más conocida como la Candelaria o fiesta de la luz, ya que está iluminada por el versículo del Evangelio de Lucas (2, 22-40), donde Simeón profetiza que Jesús es “luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel”.

  • 2 de mayo: San Atanasio, obispo y doctor de la Iglesia

    El defensor del Credo niceno-constantinopolitano

    Un obispo solo contra todos, incluso contra el emperador, en defensa del Credo niceno-constantinopolitano, sin temer al exilio, a la marginación ni a la persecución. Así fue san Atanasio, firme defensor de la ortodoxia de la fe frente a la herejía arriana.

    Nacido hacia el año 298 en las cercanías de Alejandría, Egipto, se formó en literatura griega y en filosofía. Muy joven entró al servicio de la Iglesia, donde ejerció durante seis años el ministerio de lector. Ordenado diácono, el patriarca Alejandro lo nombró su secretario personal.

  • 2 de noviembre: Conmemoración de los Fieles Difuntos

    Memoria y oración

    Los últimos días de octubre y los primeros de noviembre han sido desde antiguo considerados un tiempo especial para conmemorar a los difuntos. Una de las antiguas creencias que explican esta elección sostiene que el Diluvio Universal —según la tradición— habría tenido lugar precisamente en este período del año, quedando así simbólicamente asociado a la muerte y al recuerdo.

  • 2 de octubre: Santos Ángeles Custodios

    Mensajeros al servicio de Dios

    En la Biblia, la presencia de los ángeles es constante y recorre toda la historia de la salvación. Muchos episodios se refieren a su acción y a su papel como instrumentos y mensajeros de Dios. Baste recordar, en el Antiguo Testamento, la lucha de Jacob con el ángel, de quien recibe el nombre de Israel (Gn 32,25-29), y la escalera, soñada por él, que desde la tierra tocaba el Cielo y era bajada y subida por multitud de ángeles (Gn 28,12). Pero también el ángel que sale al encuentro de la esclava Agar y le anuncia el nacimiento de Ismael (Gn 16,7ss); o el ángel que precede al pueblo de Israel en su peregrinación por el desierto (Ex 14,19). Y de nuevo los dos ángeles que sacan a Lot y su familia de Sodoma (Gn 19, 1ss), o la intervención del ángel que detiene la mano de Abraham a punto de sacrificar a su hijo Isaac (Gn 22, 11-13). O también Daniel, que fue salvado de las llamas del horno por un ángel (Dan 3, 49), o el ángel que trae alimento al profeta Elías en el desierto (1 Re 19, 5-10).

  • 2 de septiembre: San Zenón, mártir de Nicomedia

    Un soldado de Cristo

    San Zenón es recordado como mártir de la fe cristiana, víctima de las persecuciones contra los cristianos que tuvieron lugar en la antigua ciudad de Nicomedia, una de las principales metrópolis del Imperio Romano de Oriente, situada en el actual territorio de Turquía.

  • 2 marzo: Santa Inés de Bohemia

    La princesa que eligió la pobreza

    Inés de Bohemia nació en Praga en 1211, hija del rey Přemysl Otakar I y de la reina Constanza de Hungría. Su hermano ascendió al trono de Bohemia con el nombre de Wenceslao I.

    A los tres años, para recibir una educación acorde con su rango, fue confiada al monasterio cisterciense de Třebnice, donde vivía su tía, santa Eduvigis. Fue ella quien la introdujo en el conocimiento de Cristo y en la vida de oración.

  • 20 de abril: Santa Inés de Montepulciano

    Al servicio de la paz en nombre de Cristo

    La fuente biográfica más fiable sobre santa Inés Segni es la Legenda, escrita en 1366 por el dominico beato Raimundo de Capua, quien vivió durante cuatro años en Montepulciano como rector del monasterio fundado por la Santa. Pudo recoger los testimonios de algunas religiosas y de muchas personas que la habían conocido. Consultó también los documentos del archivo del monasterio.

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