Ante la Gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos, el Papa León XIV rezó por la paz
“Cada uno puede y debe hacer su parte”
La oración se convierte en misión y profecía: “Ya no deberá haber llanto de inocentes en nuestras ciudades; nadie deberá huir de su hogar por la amenaza de las bombas; la codicia de poder y la violencia de las palabras dejarán paso al anhelo de justicia y de verdad. Pero cada uno puede y debe hacer su parte, comenzando por cosas pequeñas pero importantes, absteniéndose de toda violencia verbal o física, en la vida cotidiana y también en las redes sociales”.