7 de julio: San Villibaldo, obispo
Fue monje benedictino y posteriormente enviado por Gregorio III para ayudar a san Bonifacio en la evangelización de Baviera.
Villibaldo, primogénito de un terrateniente del sur de Inglaterra, nació el 22 de octubre del año 700 en Wessex. Pasó un año en el monasterio de Waltham. Hacia el año 720 acompañó a su padre y a su hermano Wunibaldo en una peregrinación a Roma y desde allí viajó a Jerusalén, donde permaneció tres años.
Entre 729 y 739 ayudó al abad bresciano Petronace en la reconstrucción del monasterio de Montecasino, destruido por los lombardos en 577. A petición de su pariente Winfrid-Bonifacio, el papa Gregorio III lo envió a evangelizar a los pueblos germánicos. En Eichstätt fue ordenado sacerdote por Bonifacio en 740.
En 741 Bonifacio lo consagró obispo de Eichstätt. Junto con tres compañeros inició una intensa misión itinerante para anunciar el Evangelio también a los paganos. Como obispo erigió una catedral y promovió fundaciones monásticas que favorecieron la difusión del cristianismo en la región. Junto con su hermano Wunibaldo fundó un nuevo monasterio en Heidenheim am Hahnenkamm.
Villibaldo murió el 7 de julio de 787 y fue sepultado en el coro de su iglesia episcopal.
Sus restos mortales se conservan en la Catedral de Eichstätt, de cuya diócesis es Patrono.
