6 de julio: Santa Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús (March Mesa)
Caridad y promoción humana al servicio de los pobres y los más vulnerables
Nazaria Ignacia March Mesa nació en Madrid el 10 de enero de 1889, en una familia numerosa de dieciocho hijos, de los cuales solo sobrevivieron diez. A los nueve años, mientras se preparaba para la Primera Comunión, sintió la llamada del Señor: “Tú, Nazaria, sígueme», y respondió: “Te seguiré, Señor, lo más de cerca que le sea posible a una criatura humana». El 15 de agosto de 1900 hizo voto de virginidad.
A los diecisiete años, al terminar sus estudios, recibió numerosas propuestas de matrimonio, pero el deseo de seguir al Señor fue más fuerte. Ingresó en la Tercera Orden Franciscana y logró que su familia retomara la práctica de la vida cristiana.
Decidió entrar en el Instituto de las Hermanas de la Cruz de Sevilla, pero no fue admitida. En 1906, tras la ruina económica de su familia, se trasladó a México, donde conoció a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Comprendió que debía abrazar la vida religiosa en aquella Congregación, aunque su padre tardó mucho en darle el consentimiento. Ingresó en el convento el 7 de diciembre de 1908.
Realizó el noviciado en Palencia, donde profesó los primeros votos el 15 de octubre de 1911. Al año siguiente fue enviada a la fundación de Oruro (Bolivia) junto con otras nueve religiosas. Permaneció allí doce años dedicada al cuidado de los ancianos y desempeñó humildes servicios como sacristana, cocinera, portera y también pidiendo limosna por los pueblos cercanos.
En 1920, durante los Ejercicios Espirituales, sintió que Jesús la llamaba a una nueva misión: llevar el Evangelio a Bolivia, donde reinaban la pobreza, el analfabetismo y la ignorancia. Proyectó la fundación de una nueva Congregación religiosa, aunque debió esperar cinco años para verla realizada. El 16 de junio de 1925 dejó a las Hermanitas por voluntad del Obispo de Oruro y se retiró al Beaterio de las Nazarenas para fundar un nuevo Instituto. Seis meses después, la comunidad contaba ya con diez novicias, condición establecida por los Obispos para discernir si aquella fundación respondía verdaderamente a la voluntad de Dios.
En el proyecto de Nazaria, las religiosas debían anunciar el Evangelio en el campo y entre los mineros, preparar a los niños para la Primera Comunión y asistir a los presos, a los ancianos abandonados y a los pobres. A los tres votos religiosos añadió otros dos: uno de amor y obediencia al Papa y otro de trabajar con todas sus fuerzas por la unión y la extensión del Reino de Cristo.
El 12 de febrero de 1927 fue erigida canónicamente la Congregación diocesana de las Hermanas de la Cruzada Pontificia. En 1934 creó el primer sindicato femenino con el nombre de «Sociedad de Obreras Católicas».
Entre 1933 y 1935, durante la guerra entre Bolivia y Paraguay, junto con sus religiosas atendió a los heridos y abrió un orfanato para los niños que habían quedado solos. Fundó diversas casas en Bolivia, Argentina, Uruguay y España.
Murió en Buenos Aires (Argentina) el 6 de julio de 1943 y sus restos mortales fueron trasladados posteriormente a Oruro (Bolivia).
Su Congregación recibió la aprobación definitiva de la Iglesia el 9 de junio de 1947 con el nombre de Misioneras Cruzadas de la Iglesia.
Fue beatificada el 27 de septiembre de 1992 por san Juan Pablo II y canonizada por el papa Francisco el 14 de octubre de 2018.
