2 de junio: San Erasmo, obispo
Mártir de Cristo
Las noticias sobre la vida de san Erasmo son escasas y proceden principalmente de una Passio del siglo VI. Se desconoce la fecha de su nacimiento. La tradición lo presenta como obispo de Antioquía. Cuando estallaron las persecuciones contra los cristianos, permaneció oculto durante siete años en una cueva. Descubierto y arrestado por negarse a ofrecer sacrificios a los dioses paganos, fue encarcelado.
Liberado por intervención celestial, continuó predicando el Evangelio y convirtió a numerosas personas. Nuevamente perseguido y sometido a tortura, fue conducido por el arcángel san Miguel hasta Formia, donde murió siete días después.
El Martirologio Jeronimiano confirma la presencia en Formia, hacia el año 300, de un obispo llamado Erasmo. Su culto se difundió ampliamente entre el Lacio y Campania a finales del siglo VI, hasta el punto de ser incluido entre los Santos Auxiliadores e invocado por los marineros como su patrono.
San Erasmo es conocido también como san Elmo, diminutivo afectuoso surgido probablemente a finales de la Edad Media. A este nombre se vincula el llamado “fuego de San Telmo”, las chispas eléctricas provocadas por la ionización del aire durante las tormentas, visibles en los mástiles de las embarcaciones. Esta tradición se relaciona con el martirio del santo, que, según antiguos testimonios, habría sido quemado vivo. Se cuenta que, en lo alto de la pira donde murió, apareció una llama azulada interpretada como el alma del santo elevándose al cielo.Murió en el año 303.
Es patrono de las ciudades de Formia y Gaeta. En esta última, sus reliquias fueron escondidas en la iglesia de Santa María en el año 842, después de que los sarracenos destruyeran Formia. En 917, el obispo Bono encontró nuevamente las reliquias y proclamó a san Erasmo patrono de Gaeta.
