10 de junio: Beata Diana degli Andalò
Una noble en la escuela de Santo Domingo
La vida de la beata Diana degli Andalò está estrechamente unida a los primeros pasos de la Orden de Predicadores en Bolonia. Ella misma ingresó en la Orden y fundó el monasterio de Santa Inés. Nació en Bolonia hacia el año 1200, en el seno de una familia noble e influyente. Su padre, Andrea Lovello ( de donde deriva el sobrenombre Andalò) pertenecía a la poderosa familia de los Carbonesi.
Cuando el beato Reginaldo de Orleans, estrecho colaborador de santo Domingo, llegó a Bolonia para enseñar en la Universidad y acompañar al fundador de la Orden, conoció a Diana y nació entre ambos una profunda amistad espiritual.
Gracias a su mediación, en marzo de 1219 los dominicos obtuvieron la iglesia de San Nicolás de las Viñas y los terrenos adyacentes para construir allí un convento, lugar donde más tarde se levantaría la Basílica de Santo Domingo.
Ese mismo año, Diana decidió entrar en la Orden de Predicadores y fue acogida personalmente por santo Domingo. Sin embargo, su familia se opuso firmemente y le impidió ingresar en el convento. Decidida a consagrarse completamente a Dios, el 22 de julio de 1221 ingresó entre las agustinas del eremitorio de Ronzano. Sus familiares llegaron incluso a secuestrarla para obligarla a regresar a casa, pero consiguió escapar y volver al monasterio.
El sucesor de Santo Domingo, el Beato Jordán de Sajonia, habló entonces con la familia y les explicó que, si deseaban tener cerca a su hija, debían favorecer la fundación de un convento próximo a la residencia familiar.
Así, en 1223, con la ayuda de su familia y del propio Jordán de Sajonia, Diana fundó el monasterio de Santa Inés en Bolonia, sobre un terreno perteneciente a su padre. Allí permaneció como priora hasta su muerte, ocurrida el 10 de junio de 1236.
Fue beatificada por León XIII el 8 de agosto de 1888.
