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Santo del día

Santo del día

23 de junio: San José Cafasso

El “cura del patíbulo”

Acompañó a nada menos que 57 condenados a muerte hasta el cadalso, confesándoles y administrándoles la Comunión para sostenerlos en los últimos instantes de su vida. Por ello fue conocido como el “cura del patíbulo”. Esta atención hacia los encarcelados formaba parte de su amor por los marginados y los más necesitados, a quienes deseaba mostrar el Rostro misericordioso de Dios.

22 de junio: Santos Tomás Moro y Juan Fisher

Fieles a Cristo y a la Iglesia hasta el martirio

Era el 22 de junio de 1535 cuando, en la Torre de Londres, se ejecutó la sentencia de muerte por decapitación contra el obispo de Rochester, Juan Fisher. El rey Enrique VIII lo había acusado de alta traición. Con la esperanza de obtener clemencia, el papa Pablo III lo había creado cardenal el 20 de mayo anterior, pero todo resultó en vano. La cabeza de Fisher permaneció expuesta a la entrada del puente de Londres hasta el 6 de julio, cuando fue arrojada al Támesis. En su lugar fue colocada la de Tomás Moro, Lord Canciller del Reino. También él había sido condenado a muerte por alta traición, y la sentencia fue ejecutada el 6 de julio de 1535.

21 de junio: San Luis Gonzaga, jesuita, patrono de la juventud católica

Renunció a todo honor por seguir a Cristo en el camino de la consagración

Todo cuanto el mundo considera digno de deseo —honores, riquezas, nobleza, gloria, poder— lo poseía Luis Gonzaga desde su nacimiento. Y sin embargo, eligió ir contra corriente, apostarlo todo por Cristo y abandonar toda seguridad humana. Nacido el 9 de marzo de 1568 en el seno de la ilustre casa de los Gonzaga, como primogénito del marqués de Castiglione, el joven Luis tenía ante sí un porvenir de privilegios y grandezas. Sin embargo, prefirió la oración y la penitencia a las armas y al esplendor de la corte.

19 de junio: Solemnidad del Corpus Christi

«Aunque cada día se celebra con solemnidad la Eucaristía, estimamos justo que, al menos una vez al año, se haga memoria de ella con mayor honor y solemnidad. Las demás cosas que conmemoramos las comprendemos con el espíritu y la mente, pero no por ello obtenemos su presencia real. En cambio, en esta conmemoración sacramental de Cristo, aunque bajo una forma distinta, Jesucristo está presente con nosotros en su propia sustancia. En efecto, cuando estaba a punto de ascender al cielo, dijo: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20)».

18 de junio: San Gregorio Barbarigo

Obispo, reformador, hombre de caridad y de diálogo 

«El mayor imitador de San Carlos fue San Gregorio Barbarigo en Padua, donde el Seminario, gracias a sus virtudes, se convirtió en un monumento que, aún tres siglos después, permanece in aedificationem gentium».

Con estas palabras, san Juan XXIII recordaba a san Gregorio Barbarigo durante la homilía de su canonización, el 26 de mayo de 1960, en la Basílica de San Juan de Letrán.

17 de junio: Santos Blasio y Diógenes, mártires

Testigos de Cristo hasta el don supremo de la vida

Blasio (o Blasto) y Diógenes: dos santos venerados en Roma desde la antigüedad y durante todo el Medievo, cuya memoria se halla consignada en el Martirologio Jeronimiano en la fecha del 17 de junio.

En lo que respecta a san Blasio, algunos textos —entre ellos los Acta del mártir san Valentín— mencionan a un Blasto, tribuno militar, condenado a muerte en el año 269 d.C. por el emperador Claudio el Gótico a causa de su fe cristiana. No obstante, no se poseen pruebas concluyentes que permitan identificar a este personaje con el santo que la Iglesia conmemora en este día.

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