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Santo del día

Santo del día

29 de enero: San Sulpicio Severo, obispo

Una vida entregada enteramente a la Iglesia

Sulpicio Severo nació en Aquitania hacia el año 350, en el seno de una familia de alto rango. Como muchos jóvenes de su tiempo, inició su trayectoria en la carrera forense, considerada entonces el camino más rápido hacia el prestigio y los honores.

28 de Enero: Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia

El universo no tiene nada más grande que el alma humana.

«Como no podemos saber qué es Dios, sino más bien qué no es, no podemos investigar cómo es, sino más bien cómo no es». Así escribía Santo Tomás de Aquino. Nació en 1225 en Roccasecca, provincia de Frosinone, en el seno de una de las familias más importantes de Italia. Al ser el menor de la familia, fue destinado a la vida eclesiástica y, a los cinco años, ingresó en Montecassino como uno de los pueri oblati. A los quince años, comenzó sus estudios en la Universidad de Nápoles, donde se formó en filosofía aristotélica, gramática, ciencias naturales, ciencia árabe y filosofía griega.

27 de enero: Santa Ángela Mérici

Un nuevo camino de consagración para las mujeres

Con una audaz novedad para el siglo XVI, Santa Ángela Mérici propuso un modelo inédito de consagración femenina: no en el claustro, sino en el mundo. Para ello, fundó la Compañía de Santa Úrsula, ofreciendo a las mujeres una nueva forma de entrega a Dios. Con gran sensibilidad hacia los signos de los tiempos, centró su visión en el modelo de la Iglesia primitiva, en la vida de los Apóstoles y de las primeras comunidades cristianas, abriendo así el camino a la devotio moderna.

26 de enero: Santos Timoteo y Tito, obispos

Discípulos de san Pablo Apóstol

Al día siguiente de la conversión de san Pablo, las Iglesias de Occidente recuerdan con especial atención a dos de sus colaboradores más estrechos: Timoteo y Tito, figuras clave de la misión apostólica y primeros obispos de la Iglesia.

25 de enero: Conversión de San Pablo Apóstol

De las tinieblas a la luz

La Iglesia celebra el 25 de enero la conversión de San Pablo en el camino de Damasco, uno de los testimonios más elocuentes de la gracia divina, que transformó a Saulo, el feroz perseguidor de los cristianos, en el Apóstol de las naciones. Este acontecimiento está narrado en los Hechos de los Apóstoles.

La festividad litúrgica de la Conversión, documentada desde el siglo VI, es propia de la Iglesia latina. El Apóstol por excelencia escribió sobre sí mismo: «He trabajado más que todos los demás apóstoles», pero también: «Soy el menor de los apóstoles, un aborto, indigno incluso de ser llamado apóstol».

24 de enero: San Francisco de Sales, obispo y doctor de la Iglesia

Predicador y evangelizador en medio de las controversias

Nacido el 21 de agosto de 1567 en el castillo de Sales, en Thorens-Glières (Alta Saboya), Francisco de Sales creció en el seno de una familia católica perteneciente a la aristocracia saboyana. Su padre, mayordomo del conde Sébastien de Luxembourg-Martigues, era también señor de Sales.

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