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Santo del día

Santo del día

25 de febrero: Santa Walburga (Valpurga), abadesa

Una contemplativa dedicada a la evangelización

Valpurga (Walburga) nació hacia el año 710 en Wessex, en el sur de Inglaterra. Procedía de una noble familia anglosajona. Recibió su educación en un monasterio, quizá en Wimborne. Al igual que sus hermanos, san Villibaldo (700–787), primer obispo de Eichstätt, y san Vunibaldo (701–761), abad del monasterio benedictino de Heidenheim/Hahnenkamm, y como su pariente san Bonifacio, en el siglo VIII se trasladó a Alemania para anunciar el mensaje cristiano. Su acción fue determinante en la organización de la vida monástica femenina en los territorios de lengua germánica.

24 de febrero: Beato Tommaso Maria Fusco

Al servicio de los más abandonados

El Beato Tommaso Maria Fusco nació en Pagani el 1 de diciembre de 1831, en el seno de una familia profundamente cristiana. Su infancia estuvo marcada por el dolor: su madre murió a causa del cólera cuando él aún era niño y, pocos años después, perdió también a su padre. Huérfano a temprana edad, su formación quedó a cargo de un tío paterno, sacerdote.

23 de febrero: San Policarpo, Padre de la Iglesia

Maestro de la verdad y de la doctrina

La figura de Policarpo constituye una columna fundamental del cristianismo de los orígenes. Es el eslabón que une la época apostólica con las generaciones posteriores. Obispo de Esmirna y protagonista de la primera reflexión teológica de la Iglesia, encarnó una fidelidad absoluta al Evangelio, vivida sin concesiones ni compromisos.

21 de febrero: San Pedro Damián, Doctor de la Iglesia

Un monje al servicio de la Iglesia

San Pedro Damián es uno de los escritores más destacados del siglo XI y uno de los mayores impulsores de la reforma pregregoriana, colaborando estrechamente con varios pontífices en la lucha contra los males que aquejaban a la Iglesia de su tiempo. En particular, combatió la simonía —la compraventa de cargos y dignidades eclesiásticas— y el nicolaísmo, es decir, el rechazo del celibato clerical. Sin adoptar posturas extremas, el santo se puso al servicio de los papas y escribió sobre estas cuestiones en su obra Liber Gratissimus.

20 de febrero: Santa Jacinta Marto

Un corazón generoso ofrecido a Dios

Jacinta Marto nació el 11 de marzo de 1910 en Aljustrel, Portugal, y desde muy pequeña manifestó un carácter afectuoso y abierto. Poseía, además, una sensibilidad particularmente aguda, que la llevaba a contemplar la belleza de la naturaleza y a interesarse vivamente por el sufrimiento de los pobres y de los enfermos. De modo especial, sentía un profundo afecto por su prima Lucía dos Santos.

19 de febrero: Beato Álvaro de Córdoba, dominico

Reformador de la vida consagrada

Álvaro nació en Zamora, en España, hacia el año 1360. Ingresó en la Orden de Predicadores en 1368 y pronto se distinguió por su inteligencia y santidad de vida. Fue profesor de teología en la Universidad de Salamanca durante muchos años, donde fue apreciado tanto por su erudición como por su enseñanza. En ese mismo período ejerció también como confesor del rey Juan II de Castilla y de la reina, su madre, desempeñando así un papel relevante tanto en la vida religiosa como en la vida política del reino de Castilla.

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